Pero los que más destacan dentro de este engranaje son dos jugadores: Ignacio Alonso y Pablo Prieto, que con sus goles han demostrado que pueden llevar a Santiago muy lejos en esta edición del campeonato. Ambos son desequilibrantes en el ataque y se han encargado de ajusticiar a cuanto arquero se les ponga por delante.
Por su parte, Pablo Prieto aseguró que “estamos muy contentos, porque hemos trabajado pensando en la clasificación. Ojalá podamos seguir avanzando en el torneo hasta llegar a la final”. Sobre su rol dentro de la escuadra, Prieto se muestra humilde y expresó que “no me siento importante dentro del equipo, porque somos un grupo”, mientras que sobre la clave para avanzar de fase dijo que ha sido la concentración y mantenerse unidos.
Por su parte, Ignacio Alonso manifestó su alegría por la clasificación, “porque nos costó llegar hasta acá, pero se siente muy bien ir cumpliendo los objetivos”. Sobre las expectativas de llegar lejos en el torneo contó que “más que expectativas tengo fe en que vamos a hacerlo bien y vamos a llegar a la final”, además de aclarar, con la misma humildad de Prieto, que “no me siento importante dentro del equipo, porque todos somos ig
uales y cada uno hace su trabajo”.
Su técnico, Mauricio Santelices, expresó su orgullo por tener a estos dos jugadores, argumentando que “son dos grandes jugadores, de absoluta proyección, y un técnico no siempre tiene la suerte de juntar dos jugadores de esa calidad: con buena técnica, que hacen goles y tienen actuaciones destacadas”. Sobre sus esperanzas para lo que viene de torneo, expresó que “me gustaría estar entre los cuatro primeros, con eso quedaría feliz, porque el esfuerzo que han hecho los chicos es muy grande, entrenando dos veces por semana”.
Queda claro que Santiago será un hueso duro de roer en los octavos de final, no importando el rival, ya que la potencia goleadora de Ignacio Alonso y Pablo Prieto está más viva que nunca, igual que sus sueños de llegar a jugar contra el Real Madrid en España.